SENSO / 1

Después de varias semanas viajando por diferentes pueblos decidimos quedarnos en aquél, una pequeña y aislada aldea perdida en el centro de las montañas del país y de la que nunca habíamos oído hablar. Apenas tenía un centenar de habitantes. Tres o cuatro niños y muchos viejitos que pasaban la mayor parte del tiempo tomando el sol sentados en las puertas de sus casas o en los bancos deteriorados de la plaza mayor.

1 comentario:

pe-jota dijo...

Tras largos silencios reapareces así con seis entradas, jejejejeje

A veces lo inesperado tiene lugar en lugar más insólito.