COLGADO


De repente veo ante mí una grieta oscura, peluda, en una bola de billar brillante, pulida; las piernas me sostienen como un par de tijeras. Una mirada a esa herida sombría, nunca cerrada, y se me abre en el cerebro un abismo profundo: todas la imágenes y recuerdos, laboriosa o distraídamente seleccionados, etiquetados, documentados, archivados, sellados y timbrados, irrumpen en masa como hormigas que salen de la grieta de una pared…: …: … , …;¨: ¨. Vuelvo a ver las madres yacentes de Picasso con los pechos cubiertos de arañas, escondida su leyenda en el fondo de un laberinto. En la puerta del retrete, pájaros pintarrajeados con tiza roja, y la virgen que emite un diapasón de dolor. Oigo una carcajada loca, loca, verdaderamente incontrolable. Y la grieta que se me ríe en plena cara. Carcajada loca, histérica.. Me parece que el cuarto está lleno de teléfonos, y que el cuarto cuerpo, antes negro, se vuelve fosforescente. Unas risas que encrespa a la brillante, pulida superficie de la bola de billar. Gran loca y madre del hombre por cuyas venas corre la ginebra. ¡Madre de todas las hijas e hijos, araña que se revuelca en nuestras tumbas logarítmicas, insaciable, bruja de la carcajada que se me parte en dos! Cuando bajo la mirada hacia esa grieta veo un signo de ecuación, el mundo en equilibrio, un mundo reducido a cero y sin traza siquiera de recordarlo. No veo el cero al que Julio Verne dirigió su luz, no la grieta vacía del hombre prematuramente desilusionado, sino un cero arábigo, el signo desde donde saltan interminables mundos matemáticos, el punto de apoyo que mantiene en equilibrio las estrellas y los sueños ligeros y las máquinas más ligeras que el aire y los explosivos que las han producido. En esa grieta quisiera meterme hasta los ojos, para hacer que se tuerzan ferozmente, queridos locos, metalúrgicos ojos… Cuando bajo la mirada hacia ese maldito chocho de puta, siento todo el mundo debajo de mí. Un mundo que se
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un mundo gastado y liso como el cráneo de un leproso. Si alguien supiera qué significa leer el enigma de eso que hoy se llama grieta, si alguien tuviera un mínimo vislumbre del misterio acerca del fenómeno que se tacha de obsceno, este mundo se iría al garete. Es el horror obsceno; el aspecto seco, maldito de las cosas que hace aparecer como un cráter a esta loca civilización. Es este gran abismo de la nada, abierto lo que llevan entre las piernas los espíritus creativos… Y es que tengo tanto miedo. Me causa tanto terror esa grieta que, a veces, vuelvo a ella. De vez en cuando, me enfrento al misterio que supone descubrir esa oscuridad que me retrae indiscutiblemente hacia el autismo que secretamente yo sólo sé. S e p a r o las columnas cárnicas que aguantan el tenebroso resquicio y observo la ecuación rosada. Y me acerco un poco más. A cada centímetro que me aproximo, el mundo enloquece a mi alrededor, y
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las casas, los árboles se quiebran, la gente grita sin ser oída, y sólo el polen de las flores permanece suspendido a la espera de procrear nuevas grietas vegetales. Y hay gente que cree que estoy loco, pero no, por favor, simplemente tengo miedo de ocultar lo que siento. Tengo la necesidad de volver de vez en cuando al origen de mi vida, de nuestras vidas, para intentar comprender lo que tanto tiempo llevo deseando: la odiosa relación entre mi vida y la grieta incombustible que todos los seres creativos llevan en el centro de su cuerpo. Muchas veces he estado a punto de descubrir en sueños el misterio, pero en ese momento he despertado. Entonces corro al baño y me miro al espejo por si todavía tengo algún indicio de respuesta en mi rostro, pero tengo que volver a la cama decepcionado, mientras que mi propia imagen reflejada se ríe de mí. Y ya no puedo seguir durmiendo; permanezco inmóvil sobre la cama, escuchando la risa provocadora en la total oscuridad de la noche…
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y tropiezo en el último escalón. El fuerte golpe en la cabeza me produce un ACARACOLAMIENTO
en el hemisferio izquierdo del cerebro, que me hace incomprensible la razón y la lógica del mundo en que vivimos. El entendimiento se me …………………… va poco a poco, l e n t a m e n t e.
Me incorporo rápido y vuelvo a
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r
al suelo, dándome otro golpe en la cabeza; esta vez, el hemisferio derecho es el que queda dañado y permanezco durante horas tumbado en el frío cemento,
quieto,
petrificado,
aletargado,
inmóvil,
inactivo,
calmo,
fijo,
inmovible,
entumecido,
inerte,
anquilosado,
quedo,
estático,
cataléptico,
echado,
paralizado,
sosegado,
inanimado,
detenido,
posado,
tieso,
reposado,
estable,
reposadamente,

clavado,
permanente,
y
estacionario,
quedo yo, como ya he dicho, suspendido entre esta columna imperfecta de adjetivos, mientras me voy rompiendo los dientes a
golpes contra el suelo… Pero basta ya de contar mis penas. Llevo mucho tiempo colgado del pie esperando a que venga ella y me azote sin piedad, y estoy cansado. La sangre me hierve en la cabeza y mis pezones están fríos. Ella viene hacia mí encuerada totalmente en látex negro. Sólo veo su grieta que se acerca y se ríe cada vez más fuerte, grieta que
grita antes de que yo empiece a quejarme. Ojalá me dé fuerte, me he portado mal (muy mal).

7 comentarios:

brokemac dijo...

Y ahora quién comenta, con el panorama que ha quedado ante los ojos...
Impresionante esa forma de jugar con el fondo y con las formas. Un lujo que se admira y se agradece.

br ke mac dijo...

Aandáa! una imagen nueva...

pon dijo...

Pues si te has portado mal, ya sabessss........

cristina dijo...

¿Y qué es mal y bien?

Anónimo dijo...

Con lo "malas" que son las trombosis cerebrales y usted con esa posturita. Los hay raros, raros con cojones

enero20 dijo...

Ha cambiado usted la decoración de la casa y los cuadros que cuelgan de ella me siguen gustando.

Marga dijo...

Eso me pregunto yo, ¿qué es el bien y qué es el mal?, igual estamos equivocados y lo razonamos al revés.

Muacs