Aquel día Elea caminaba levantando los pies más de lo normal. Iba cogida de mi brazo y el peso de mi cuerpo la retenía en tierra firme, como un áncora.
SENSO / 4
Después de que nuestro pequeño abriera la felicitación de cumpleaños equivocadamente y aspirara los polvos de carbunco, nuestras vidas empezaron a torcerse sin remedio.
SENSO / 3
-¿No te parece extraño?
-¿El qué?
-Esos movimientos que hacen con las manos.
-¿Qué movimientos?
-Como si hiciesen madejas en el aire.
-Pero no las hacen.
-Pero hacen el movimiento.
SENSO / 2
Mi corazón sintió la pequeña posibilidad de arreglar nuestras vidas. Quisiera pensar que hubiera sido posible de no ser porque fuimos a parar al sitio equivocado.
SENSO / 1
Después de varias semanas viajando por diferentes pueblos decidimos quedarnos en aquél, una pequeña y aislada aldea perdida en el centro de las montañas del país y de la que nunca habíamos oído hablar. Apenas tenía un centenar de habitantes. Tres o cuatro niños y muchos viejitos que pasaban la mayor parte del tiempo tomando el sol sentados en las puertas de sus casas o en los bancos deteriorados de la plaza mayor.
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